La cadena siempre se parte por el eslabón más debil..
Tan orgullosos estamos de nuestras cadenas que cada día añadimos un eslabón más. El eslabón del orgullo malentendido entrelazado con el eslabón del corazón olvidado. El eslabón del amigo abandonado entrelazado con el eslabón de la causa siempre postergada. El eslabón del amor traicionado entrelazado con el eslabón de los deseos arrinconados. El eslabón de la vanidad exaltada entrelazado con el eslabón de la libertad vendida. El eslabón del futuro traicionado entrelazado con el eslabón de las verdades siempre silenciadas. Kj El eslabón de las palabras resignadas entrelazado con el eslabón de los sueños maltrechos. ...Y así, hasta que el yugo conformado con todas estas cadenas aprisiona nuestra natural voluntad de libertad, y nos convertimos en esclavos, de nosotros mismos, y de otros, deseosos de ocultar sus propias cadenas enarbolando con mano firme cadenas ajenas.