Ser indiferente al sufrimiento es lo que deshumaniza al ser humano . La indiferencia es más peligrosa que la ira y el odio !. Lo contrario del amor no es el odio, es la indiferencia. Lo contrario de la belleza no es la fealdad, es la indiferencia. A su vez, lo contrario de la fe no es herejía, es la indiferencia. Y lo contrario de la vida no es la muerte, sino la indiferencia entre la vida y la muerte”. La indiferencia no es una respuesta, no es un comienzo; es el final!. Por tanto, la indiferencia es siempre amiga del enemigo, puesto que beneficia al agresor, nunca a su víctima, cuyo dolor se intensifica cuando la persona se siente olvidada!. En muchos momentos de nuestra vida seguro que hemos podido comprobar estos hechos por nosotros mismos!. Personas que a nuestro alrededor nos daban la espalda, no sentían la mínima empatía o que llamándose “amigos”, “pareja” e incluso “familia” parecía que no sentían nada por nosotros!. Esto puede ser el doble...